El feminismo no
es, afortunadamente, una sola voz. Muestra diversidad, riqueza, distintas
posiciones vitales que desean hacerse oír contribuyendo a un debate necesario y
enriquecedor. Las mujeres somos diversas y nuestras opiniones, plurales. Nos
acercamos a Esther Crespo, Nuria Rodríguez, Lourdes Pérez y Pilar Fernández
para conocer de cerca sus aportaciones y críticas a este debate. Todas ellas
han transitado, sin duda, por el largo camino hacia la igualdad, la libertad y
la solidaridad.
En varias cosas están de acuerdo: las mujeres más jóvenes
tienen que enfrentarse a otros retos, como romper con los mitos del amor
romántico, abogar por la corresponsabilidad en el ámbito doméstico, cuestionar
los roles de género tradicionales o atreverse a definirse como feministas. Por
todo ello, sigue pendiente darle continuidad al movimiento feminista,
visibilizar las conquistas de las mujeres y superar las desigualdades sociales.
La igualdad es un bien de primera necesidad. No es
sólo un objetivo feminista, sino ante todo lo es de justicia social. De ello
conversamos largamente con Paz Fernández, Pilar Sampedro, Emilia Vázquez y
Begoña Piñero. La igualdad entre mujeres y hombres es inseparable del logro de
una sociedad más justa, mejor. En un contexto de recortes en los servicios
sociales, elemento que dificulta los avances igualitarios, el impacto es mucho
mayor sobre las mujeres, que suelen asumir todas las cargas familiares.
Terminar con la brecha salarial entre hombres y mujeres, la discriminación
laboral y la violencia de género, así como defender un aborto legal, seguro y
gratuito, son todavía algunos de los frentes abiertos en la reivindicación de
la igualdad.
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